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Cómo trabajo

(en la cancha) evidencia → reglas → rutina

No arranco opinando. Arranco mirando cómo funciona tu empresa cuando nadie está actuando para figurar: quién decide qué, cómo circula la información, cómo participan los responsables, qué rutinas se sostienen y cuáles existen solo en un documento. Con esa evidencia preparo un informe; lo compartimos y, a partir de ahí, acordamos criterios que gobiernen sin microgestión espesa: esa que vuelve el día a día una cadena de microdecisiones, secuestra la agenda de gerencia y deja al equipo trabajando por debajo de su potencial.

Una empresa no es una lista de problemas: es un sistema de decisiones. Y el sistema principal suele ser quien dirige: qué prioriza, qué tolera, qué premia y qué excepciones habilita. Cuando ese criterio no está explícito y operativo, todo se vuelve caso a caso: margen, plazos, descuentos, stock, prioridades y cobranzas.


Yo entro con evidencia mínima (casos reales, circuitos, tiempos, promesas y cobros), mapeo el flujo completo —de por ej: lead/consulta a cobro— y convierto decisiones repetidas en reglas delegables: quién decide qué, con qué límites y con qué información. Después lo instalo en rutina: estándar de “bien hecho”, responsables por rol y un tablero mínimo con cadencia corta. Si no se controla, no existe.

Cómo convierto intuición en sistema

Gráfico Lineal Fases Flechas Pasos Números Minimalista Blanco Multicolor (1).jpg

Ver el sistema, no solo el síntoma

Para la mayoría, una silla es “una silla”. Para un ebanista, una silla es un sistema: diseño, uniones, tolerancias, secuencia de armado, control de calidad y errores típicos que se repiten si no hay estándar. Si la silla se mueve, el ebanista no discute sensaciones: encuentra dónde está el juego y qué regla faltó para que no vuelva a pasar.


En una empresa pasa lo mismo. El síntoma cambia de nombre (“ventas”, “equipo”, “urgencias”, “margen”), pero abajo suele repetirse el patrón: criterio implícito, autoridad difusa, excepciones sin límite y decisiones que nunca se vuelven regla. Mi trabajo es ese: detectar la “unión floja” del sistema y convertirla en gobernanza operativa.

El proceso (de punta a punta)

01

Radiografía con evidencia (rápida y concreta)

Entrevistas cortas + revisión de casos reales + recorrido del flujo (ej:de consulta a cobro).

Entregable: mapa del sistema + prioridades + plan 30/60/90.

02

Diseño de gobernanza

(criterio delegable)

Reglas, límites, autoridad por rol y puntos de control.

Entregable: manuales / checklists / guiones / tablero listos para usar.

03

Implementación real (adopción)

Entrenamiento por rol + ajustes con casos reales + rutina semanal corta de control.

Entregable: sistema funcionando con menor dependencia del dueño.

Directo al grano. Si no hay encaje, te lo digo ahí.

Qué revisamos sí o sí  (para ser hiper realistas)

  • Norte operativo (90 días / 6 meses): qué debería verse distinto en la operación

  • Segmentación real: a quién conviene atender y bajo qué condiciones

  • Velocidad comercial: tiempos de respuesta, seguimiento y cadencia

  • Márgenes, condiciones y excepciones: dónde se decide y con qué límites

  • Riesgo y cobranzas: límites de crédito, mora y rutina de cobro

  • Stock, errores y entregas: qué se repite y por qué

  • Roles y decisiones: qué está concentrado y qué es delegable

  • Tablero mínimo: qué debería verse semanalmente para gobernar sin microgestión

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